Allende la “Ley del Accidente”.

Isopsefia Helenística. δʹ

Ὁ ἈΓΝΌΣ ἈΔΕΛΦΌΣ



Tales de Mileto, el primero de los 7 sabios, padre de las famosas máximas: Conócete a tí mismo y Muchas palabras nunca indican Sabiduría, expresó en el delicioso dialecto Jónico:


Τί ἣδιστον, <<Τὸ ἐπιτυγχάνειν>>

¿Qué es lo más dulce? “El triunfar”


Aunque “triunfar” sea una palabra de gran interés, pues conjuga a la unidad y a la tríada, vamos a centrarnos en lo que hay detrás de la expresión griega “ἐπι-τυγχάνειν” empleada por Tales en esa máxima y por Sócrates en medio del juicio que le condenó a beber la cicuta. 

En el caso de Sócrates, este expresó que a diferencia de sus acusadores, él hablaría haciendo uso de “τοῖς ἐπι-τυχοῦσιν ὀνόµασιν” (nombres acertados, que están por encima de lo casual y de lo sobrevenido).


Contrastando a Socrates y a Tales, triunfar es acertar, “dar en el blanco”. 


Seven Sages Mosaic of Baalbek
dating to the 3rd Century AD
Clemens Schmillen

Las expresiones de ambos sabios provienen del verbo griego “ἐπιτυγχάνω”, transliterado como “epi-tynkhánoo”. Este verbo está compuesto por la preposición “ἐπí” (epí) que indica el “estar sobre una superficie o punto”. Luego, también está conformado por el verbo “tynkhánoo” (tynjáno) que nos habla de las circunstancias generales de la vida ordinaria, lo eventual, lo casual, lo que acontece, lo que toca vivir…etc”, el devenir. 


En este orden de ideas, cuando Jesús caminó sobre las aguas vino a posicionarse Epí las aguas”.


A partir de este elemento de posicionamiento de lo superior sobre lo inferior (o sobre lo superficial) es que devienen las expresiones EPIFANÍA y el PAN NUESTRO (suprasustancial y/o supraesencial). 


En todos estos casos se trata de “algo” que pertenece a un orden que está por “encima de…” .


LO QUE ESTÁ POR ENCIMA DEL DEVENIR es aquello que Tales califica como “lo más dulce” y que Sócrates señala como “punto de origen de sus palabras”, traducido usualmente como “triunfo o acierto”.


Se comprende así cómo ha sido desvirtuada la expresión “éxito” en la modernidad, al ser empleada libremente para hacer referencia a la consecución de la multiplicidad de deseos desplegados en el devenir, cuando en realidad se trata de una “salida” y/o “liberación”.


Las tradiciones espirituales de todos los tiempos refieren que el mundo entero, la Rueda del Samsara, en sus ciclos interminables y su giro incesante, está sujeta a la denominada “Ley del Accidente”, a saber, el devenir mecánico de la vida con todas sus vicisitudes, dentro del esquema de la cultura (la tierra, lo profano, el caos).


Por encima de ese ámbito regido por aquella ley se encuentra otra dimensión (el cielo, lo sagrado, el orden), a partir de la cual se genera una influencia de bendición que sostiene y nutre el orden general, manifestada en el mundo a través de lo que Jonuel Brigue calificó en su obra “Doulos Oukoon” (No siendo esclavo) como “Sistema de Indicios”.


En base a esto, Tales muy bien pudo expresar: 


“¿QUÉ ES LO MÁS DULCE? 

EL ESTAR POR ENCIMA DEL DEVENIR Y DE LA LEY DEL ACCIDENTE.”



Por su parte, Sócrates habría anunciado ante el pueblo de Atenas y sus acusadores que hablaría haciendo uso de: 


PALABRAS ENRAIZADAS EN UNA DIMENSIÓN ALLENDE EL DEVENIR , MÁS ALLÁ DE LA LEY DEL ACCIDENTE.


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