"Sueños" Akira Kurosawa

A primera vista, el título de la película, "LOS SUEÑOS", pareciera incongruente con la primera línea narrativa que se nos presenta inmediatamente después de los créditos iniciales; pues a pesar de la evidente pluralidad del nombre de la obra (SUEÑOS), nuestro autor, el Sr. Kurosawa, nos introduce en el filme con la frase en singular: "Tuve el siguiente SUEÑO..." 
 Ese contraste inicial, entre la exterioridad del nombre representado en "lo mucho", y la interioridad del filme manifestada en "lo uno", es la signatura de un inicio peculiar. 

 En la mitología griega, Hypnos (el sueño) es hijo de Nyx (la noche), hija, a su vez, del Caos primordial, hermano de Cosmos (el orden). Hypnos es hermano de Tanatos (la muerte). El Sueño, según la antigua genealogía, es nieto del Caos, y como todo nieto, es atesorado en lo profundo por su abuelo, al verse reflejado en él, quedando así inmortalizada la simiente originaria y el linaje en el último nacido: EL SUEÑO. 

 Del Caos al Orden (Cosmos), del día a la Noche y de la muerte al sueño, todos ellos, saltos cuánticos del soñador Kurosawa, bajo los etéreos cuerpos de los personajes que encarna en cada uno de los sueños representados en la obra —que al final son un sólo sueño— en los que transita desde su estado ordinario hacia dimensiones superlativas. 

 OCHO sueños que a su vez son UNO. 

 El origen del lenguaje y de los cambios, según la mitología china, ocurre con el surgimiento de un Dragón desde las profundidades del "Río Amarillo", en cuyos lomos se encontraban grabados OCHO TRIGRAMAS, calificados en su conjunto como "BAGUA", "OCHO ESTADOS DEL CAMBIO", he allí LOS OCHO. Estos estados suelen distribuirse en una figura, que nos recuerda la Geometría y a Pitágoras, en un octógono, siendo cada lado de dicha figura un trigrama; hacia el interior del octógono y de los trigramas, en sentido centrípeto, de la periferia al centro, se encuentra una circunferencia contentiva del TAIJITU (yin-yang), he allí el UNO. 

 Según el mismo esquema mitológico, cada trigrama se vincula con elementos naturales como EL CIELO, LA TIERRA, EL TRUENO, EL AGUA, LA MONTAÑA, EL VIENTO, entre otros. En cada uno de los ocho sueños, a saber, en el gran sueño del Sr. Kurosawa, más allá de los sujetos que transitan los distintos umbrales, los protagonistas son esos mismos elementos, que abruman y vencen por igual. 

 Basta con mirar el primero de la serie, donde el SOL se refracta indefinidamente en las miríadas de gotas de lluvia, precipitadas sobre una procesión nupcial en lo profundo del bosque, bajo la mirada de asombro de un niño.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Matemáticas, a la luz de FRAGMENTOS DISPERSOS de Reinaldo Chaviel.

La cuarta parca.

Padre y niño.