"Invictus" Clint Eastwood

Hace poco vi la película INVICTUS de Clint Eastwood. Lo primero que convocó mi atención fue el título. Recordé al SOL INVICTUS del Solsticio de Invierno; sin embargo, en la trastienda de dicha impresión, se encontraban aquí y allá elementos dispersos, irradiando desde el nombre de la obra. Según el mito antiguo, el SOL INVICTUS, luego de vencer las tinieblas del solsticio, renace luego, para remontarse a las alturas, victorioso, montando una cuadriga alineada, que le conduce al punto de su apogeo anual. 

"Apo-Geo", Apolo y Gea. Apolo, el que hiere de lejos; Gea, diosa primigenia, la fuente última. El término "apogeo" indica "el punto culminante de la obra", en otras palabras, "la perfección de la obra"; por otra parte, de manera expresa, significa "a partir de la tierra" o "el que viene de la tierra". 

 Recordé también el "MEMENTO MORI" (recuerda que morirás), aquella frase que un siervo designado repetía como "mantram" al oído del General evocador del SOL INVICTUS, quien exultante sobre su cuadriga se conducía igualmente por las calles de Roma en el apogeo de su victoria. "Memento Mori", la única frase permitida entre los extintos cofrades del antiguo y misterioso monacato. 

 INVICTUS es también el título de un poema que, según la película, sustentó el alma de Mandela en su celda de 2,1 (m2), mientras se lo repetía a sí mismo durante las calamidades que vivió en su cautiverio de casi 3 décadas. El poema fue escrito por William E. Henley, amigo de Stevenson, quien fue amputado de una pierna en su infancia luego de haber sido postrado por la tuberculosis. 

 Lo que "Gea-La Tierra" es para "Apolo", así es el coche al general, el claustro al monje, la celda al Sr.Mandela y el lecho al poeta amputado. Todos ellos límites, fronteras transitorias y contingentes, pero no por ello menos dolorosas. 

 El poeta infante, amputado, logró deslumbrar el alma del Sr. Mandela, la inmensidad de esos versos hace que el límite impuesto por las palabras sea franqueado por el "SPIRITUS INVICTUS" que las preña: 

 Apartado de la noche que me envuelve 
Negra como el aljibe de polo a polo, 
Doy gracias a los dioses quienesquiera que sean 
Por mi espíritu indomable. 

 En las garras del instante 
No me he estremecido ni llorado a gritos. 
Bajo los golpes del azar 
Mi cabeza está cubierta de sangre, 
pero no se dobla. 

 Más allá de este lugar de ira y lágrimas 
Inminente es sólo el Horror de la sombra, 
Y todavía la amenaza de los años 
Me encuentra y me encontrará libre de temor. 

 No importa lo estrecha que sea la puerta, 
Cuán llena de castigos la bóveda 
Yo soy el amo de mi propio destino, 
Yo soy el capitán de mi alma.

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