La verdad, más allá de las aguas del Letheo.
Antes de ver la palabra que en griego antiguo denota: “verdad”, hagamos algunas consideraciones que sirvan de preámbulo.
El camino espiritual consiste en la búsqueda de la verdad. Es el afianzamiento de la vida más allá de la vida, el peregrinaje hacia la fuente primigenia.
Sin embargo, solemos asignar ese título (“verdad”) a cualquier noción, concepto o acontecimiento, que a nuestro juicio haya ocurrido efectivamente, en congruencia con lo que teníamos previsto en nuestra interioridad, como si la verdad se tratase del simple cumplimiento de una expectativa basada en nuestras corazonadas, concepciones, prejuicios, etc…
“La verdad es…sé cual es la verdad…tengo la verdad…estoy en el camino de la verdad…mi verdad…tu verdad…”, y así sucesivamente, la usamos de manera indiscriminada, haciendo referencia a ella como un fragmento que se repite en distintos contextos y a nuestra conveniencia.
Sin embargo, LA VERDAD única, informe, infinita, indivisible, inexorable, yace más allá de todas esas esquirlas desperdigadas por los poderosos vientos veraniegos.
"La verdad era un espejo en manos de Dios pero se cayó y se rompió en un sinfín de fragmentos.
Todos tienen uno y por ello creen que poseen la verdad completa. "
Todos tenemos un fragmento de la verdad y nos engañamos pensando que es la totalidad.
Acaso aquella superstición, la que advierte sobre 7 años de mala suerte por mirarse en un espejo roto, se vincule con el mirar en una reunificación, lograda a través de la compilación de varios de esos fragmentos, como si de un rompecabezas se tratase, con la pretensión de haber reconstruido el espejo original.
En el Evangelio de Juan 14:6 se expresa:
“λέγει αὐτῷ ὁ Ἰησοῦς ἐγώ εἰμι ἡ ὁδὸς καὶ ἡ ἀλήθεια καὶ ἡ ζωή…”
Ἰωάννης ιδ':ς'.
“Légei autóo ho Ieesoús egóo eimi hee hodós kái hee aléetheia kái he Tzooée..” Iooánnees 14:6.
“Le dijo Jesús: Yo soy el camino, la verdad y la vida…”
Juan 14:6.
El término para “verdad” en griego antiguo (en este caso griego Koiné) es “ALÉETHEIA” que podríamos dividir en dos partes “A” y “LÉETHEIA”.
La primera letra y parte “A” es una preposición que indica “negación” pero también “Unidad”, pues esa primera letra del alfabeto griego es también el número 1.
La segunda parte de la palabra (LÉETHEIA) es OLVIDO, que representa a las AGUAS del río LETHEO, ese sobre el que navega Caronte, el mismo cuyas aguas bordean las llanuras de los Campos Elíseos. Pasar el río es trascender de una orilla a otra, sin “OLVIDAR-NOS”.
En ese sentido, y tomando en cuenta la condición de la “A” como preposición de negación, la “VERDAD” es en esencia “EL NO OLVIDO”, por lo que en trasposición tendríamos que la verdad es: “EL RECUERDO”... ¿De qué? 
Tiresias appears to Ulysses
during the sacrifice. Henry Fuseli.
A algunos personajes que trascendieron la condición ordinaria, por sus esfuerzos o sabiduría durante la vida, les fue otorgada la facultad de conservar la memoria en el Hades, uno de ellos fue Tiresias, el gran adivino.
Por otro lado, tomando en cuenta la condición de la “A” como UNIDAD, como aquel “ESPEJO DE DIOS ANTES DE CAERSE Y ROMPERSE”, tenemos que la verdad es la integridad, el recuerdo, sostenido por sobre las aguas del LETHÉO.
Recordemos a Jonuel Brigue y a sus inmensos versos:
La verdadera muerte
es el olvido.
¿Podría uno recordarse
siempre a sí mismo
y así ser inmortal?

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