A propósito de una nueva mirada a BLADE RUNNER de 1982.

Aún cuando no es la primera vez que veo esta joya confieso que no sabía que la película fue inspirada en una novela corta de Philip K. Dick., y eso justificó a primera vista su profundo contenido filosófico. El personaje central en esta película varía dependiendo de la perspectiva. La que nos asombra a primera vista es aquella que enfoca al replicante ROY BATTI, que no se si recuerdan es el que se da cuenta del "condicionamiento" que le embarga a él y a los suyos y que les fuere impuesto por su creador con fines "simplemente utilitarios". La naturaleza instrumental y maquinal de los replicantes no tiene nada que envidiarle a la condición humana, precisamente el título que caracteriza a su especie (replicantes) los hace una copia del ser humano, seres antropomorfos. Es abrumador el hecho de que en el Griego Clásico el término ἄνθρωπος empleado para designar al hombre y al ser humano fue usado ocasionalmente para designar al "esclavo". Precisamente uno de los diálogos esenciales de la película es aquel en donde aquel Roy Batti le dice a su perseguidor (Deckard), mientras este lucha por no caer desde las alturas de un edificio: "Es duro vivir con miedo, ¿verdad?. En eso consiste ser esclavo."
En este sentido, es necesario recordar que toda la carrera emprendida por ese replicante junto a sus consortes fue para llegar hasta su creador y extender su vida, pues el condicionamiento principal que tenían era el que estarían activos exclusivamente durante un lapso de 4 años luego de los cuales serían desactivados, es decir, morirían.
En ese recorrido hacia el creador hay varios elementos interesantes, como por ejemplo el hecho de que el primer contacto que hacen con sus "formadores" fue precisamente con el diseñador de sus ojos, luego con el ingeniero que los configuró genéticamente y finalmente llegaron al creador. El juego constante de ajedrez entre el diseñador genético y el creador evidencian un meta lenguaje de lo que en nuestra interioridad constituye el debate e incursión entre las facultades. Por otra parte, el examen que se aplicaba para descubrir si alguno era de naturaleza replicante o no consistía en diversas preguntas vinculadas con "ideas" dirigidas a generar "respuestas emocionales", lo que al final arrojaba el diagnóstico.
El encuentro de Roy Batti con su creador fue determinante al descubrir de la boca de este que no había manera de extender su existencia y que "el final" luego del tiempo establecido (4 años) era "inevitable". Todo ésto implicó para Batti un quiebre de si mismo hasta alcanzar una mirada distinta, lo que Jonuel Brigue denominó "vivir conscientemente bajo el ojo yerto y crudo de la muerte", pues a partir de allí pareciéramos encontrarnos ante un personaje totalmente diferente.
Antes de ese punto de quiebre Roy Batti tenía como meta el "vivir por vivir" lo cual es genialmente expresado por Dostoievsky a través de un pensamiento de Raskólnikov en "Crimen y Castigo" de la siguiente manera: "¿Dónde he leído -pensó Raskólnikov prosiguiendo su camino-, dónde he leído lo que decía o pensaba un condenado a muerte una hora antes de que lo ejecutaran? Que si debiera vivir en algún sitio elevado, encima de una roca, en una superficie tan pequeña que sólo ofreciera espacio para colocar los pies, y en torno se abrieran el abismo, el océano, tinieblas eternas, eterna soledad y tormenta; si debiera permanecer en el espacio de una vara durante toa la vida, mil años, una eternidad, preferiría vivir así que morir. ¡Vivir, como quiera que fuese, pero vivir!...¡Qué verdad más grande! ¡Oh, Señor, qué verdad! ¡El hombre es un canalla! Y lo es también quien así le llama",
Después de ese momento, podríamos decir que la existencia de Roy Batti alcanzó alturas imprevistas y es a partir de allí que comienzan diálogos por parte de ese personaje que no por cortos dejan de ser esenciales. A continuación algunas muestras:
"¡Aprende a seguir vivo!
Si no estás vivo...... no podrás jugar.
Y si no juegas...Seis, siete"
"He visto cosas...
... que vosotros no podríais creer.
Naves de ataque ardiendo más allá de Orion.
He visto rayos-C...... brillando cerca de la Puerta de Tannhäuser.
Todos esos momentos se perderán......en el tiempo...
..como lágrimas......en la lluvia. Es hora de morir."

Ahora bien, es importante ver estos diálogos en el contexto de las actuaciones por todo lo que ocurre mientras se expresan esas ideas. Esa toma de consciencia de Roy Batti acerca de si mismo, de la vida, del "gran juego". Ese nivel de sensibilidad evidencia sectores de su centro emocional e intelectual traspuestos más allá de sus condicionamientos de fábrica y necesariamente llevados hasta niveles que están más allá de ese ἄνθρωπος al que hacíamos referencia al inicio de este comentario.

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